viernes, 10 de octubre de 2008

PUBRICITU IL CUCUDRILU

Molesto con el texto, y mientras intentaba hacer un post sobre René Descartes y Hugo Garavito, que descanse en paz, hice un esfuerzo por leer el interlineado de lo que está sucediendo en Perú (vamos,en el Cercado de Lima) en estos días. Pero el interlineado es muy chiquito y yo soy miope. Igual, me voy a meter un poco en esto, ahora que a unas cuadras de aquí han otorgado el premio Nóbel a otro pata que no conozco pero que es igualito al Charlton Heston de from my dead, cold hands.

Primero, diré que a la busqueda de Rómulo León Alegría ni siquiera hay que esforzarse para darle la forma del célebre rastrillaje de Montesinos por Fuji en Chaclacayo, pues de suyo ya la tiene. O, como dice un comment que he leido por ahí, se parece más todavía a la de Polay & Co. del Castro Castro, por aquel túnel, digamos, anchadito, facilitado.

Demasiado ostensiblemente, se nos ha demostrado que García está enojado con Rómulo, que “no puede verlo”. Es verdad, dicen todos, así eran las cosas ya antes de esto. Pero yo no creo que sea sólo porque era corrupto. Creo que AGP no lo quiere cerca porque ya sabìa que Rómulo era un corrupto torpe, llamativo, un jettatore que atrae mucha luz para las Grandes Operaciones. ¿Quién sabe? Yo creo que Hernán, por ejemplo, sabe.

En El Comercio de hoy, Juan Paredes Castro admite que chuponear no está bien, pero que ayuda a ventilar verdades. O sea que no pero sí. Verdades que deberían ventilarse de otras maneras, tan ventiladas que al final no tendrían que suceder. Su texto es una advertencia y una hoja de ruta para AGP y cualquiera que venga despues, sin olvidar un lapo al Congreso este cuya sinvergüencería (que no se desvía ni un ápice del estándar, digo yo) tiene aparentemente hartos a todos los rasgavestiduras de siempre. Es decir, releyendo a Paredes Castro (esos no son apellidos, son toda una fortificación): “Tenemos un as en la manga, un as jodido que es un sistema informal de control del poder, un arma de destrucción masiva que excede a las armas convencionales de las que suele disponer el periodismo usual. No queremos usarla, pero no nos tiembla la mano”. O más bien, "ya dejó de temblar la de Alejandro y ahora está (más o menos) firme en la de Paco”.

Más o menos firme. Difícil responsabilidad, jodidos compromisos... Deben haber pasado varias noches dificiles allá en el Jirón Miró Quesada. Pregunta: ¿calcularon o no calcularon la coincidencia con la crisis mundial de la bolsa, con la sensación de que "a nosotros no nos afectará tanto" que nos ofrecía AGP? Creo que lo venían postergando meses y cuando ya habían decidido soltarlo aquello otro estalló y no pudieron más.

Y mientras que desde la otra puerta Alvarez Rodrich le baja el dedo con roche, en EC el tratamiento de la noticia de la frustradas presentación y persecución se endurece contra el todavía Premier Del Castillo y el still Ministro del Interior, Alva Castro –a quien Del Castillo obviamente no controla, cosa que le están recordando ahora más frontalmente que antes.

Así, jugando en pared con Paredes, el tibión editorial de EC hoy puede leerse como lo que quiere parecer, una serie de recomendaciones de buen sentido… o como lo que es, una educada lista de órdenes, o al menos la parte maximalista de los términos duros de una negociación, que incluye una oferta de alianza a Palacio. Supongo que AGP estará tentado de aceptarla. Or, else.

No pretendo conocer mejor la realidad politica que la direccion de EC (yo, imagínense) pero creo que –al margen de cualquier cosa que conserven bajo esa manga, y seguro que la tienen- sobrevaloran su capacidad de enforcement. Ninguna presion ética o económica, ni siquiera la amenaza de la fuerza (que no digo que esté siendo convocada: no lo está) puede obligar a un discapacitado a ejercer la capacidad que no tiene. Y el Congreso simplemente no puede portarse como se le pide. Desde luego que no lo hará. Los otorongos no perderán la oportunidad de disfrazarse de catones, de exhibir como ratas a los ministros -sólo porque los ministros suelen tener la oportunidad cotidiana de embolsicarse cifras con dos o tres ceros más que ellos. Piconería, principalmente. Lo cual nos deja con la pregunta de qué hará EC al respecto, con el calor que siente bajo la manga.

Ayer Lourdes reclamaba que “el Consejo de Ministros debería estar presidido por una persona que inspire confianza por su conducta ética y brinde solvencia en materia económica.” Richard Webb, sugirió: en ese largo esfuerzo para salir de la piscina que la entretiene desde hace semanas. Pero hoy La República ve premieres hasta en la sopa y no menciona a Richard. Evidentemente, postula a Yehude y cuela a Meche. Por presión de... Meche, vamos, qué duda cabe. ¿Meche al premierato? No, no conjuga. ¿Para qué?

Mención curiosa en este chongo: la de OEI. Tengo a Ignacio López Soria por persona honesta, si bien no ajena a los roces y rodillazos bajo el cinturón de la política de los organismos internacionales, que le he visto dar y recibir. En cuanto al procedimiento para preparar y presentar un borrador de convenio, el sugerido por ILS es el estándar: hay decenas de esos convenios dando vueltas por los ministerios y es cosa de copiar uno general y añadirle lo especifico; yo mismo lo he hecho más de una vez. Pero ¿da eso para controlar el destino del la licitación? Creo que no; hace falta mucho más. Por tanto, ¿quién es el “Jordi” al que había que nombrar? La OEI suele salvar a ministros lentejas de procesos de compra que se caen –por un precio, claro- pero no es tan fácil saltarse a CONSUCODE.

O bien yo, felizmente, nunca aprendí a hacerlo y por eso salí bien parado de la función pública, con mi Escarabajo VW.

Mi polo que decía YO♥SNIP sigue por ahí, veré si lo encuentro. Y ojalá no tenga que volver a hablar sobre esto. Ni sobre el Charlton Heston cold hands nóbel.

Ojalá no tenga que volver a hablar sobre nada.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Jean Valjean, en Los miserables, va a prisión por robar un pan. Chuponear no está bien. Robar tampoco. Pero creo que es muy distinto robar para sobrevivir que robar al estilo Rómulo León Alegría. Y es muy distinto chuponear al estilo Montesinos que chuponear al estilo Watergate.

Anónimo dijo...

¿Será por nuestra formación católica que siempre tratamos de buscar la perfección moral, sabiendo que es imposible? A propósito del chuponeo, por otra parte, es el dilema eterno: ¿es permitido hacerle trampa a los tramposos?

¿Por qué hasta a los futbolistas, a quienes sólo bastaría con exigirles que no se volteen cuando ven venir un balón peligroso y que corran aunque sea por las dudas, se les exigirá que sean unos angelitos?

Son simples preguntas, Enrique.

Por lo demás, no habría que dejarse contagiar de la bilis de Hildebrandt (su fiscalía la agradezco de todos modos, lo otro es cuestión estética), me imagino.

Me dejaste con la duda por un corto momento. Si bien eso de jornal y comment (ya no tiene sentido meterse con 'blog', por más que prefiera 'bitácora', porque sería como tratar de convertir Abancay en zona peatonal) son cosas tuyas, vamos a decir, ¿qué pasaba con jettatore?

Entonces, me acordé de 'salado'. Ave de mal agüero es, claro, demasiado largo.

Saludos desde la tumba de los tres reyes.

P.D.: ¿Cómo habrá sido? "Eres un corrupto. No te quiero ver más. Vete por aquí. Ya, ya, rapidito, nomás."

Vicente dijo...

He llegado a este blog gracias a Dietario voluble, de Enrique Vila-Matas.
Supongo que pronto recibirá un aluvión de visitas por el mismo motivo que el mío. Por supuesto que le agradezco a EVM la referencia.

Enrique Prochazka dijo...

Alguien decía, en mi juventud: "nadie sabe lo de nadie". Y sin embargo continuamente se nos convoca para formular juicios morales sobre la conducta de los demás. Creo que el ejercicio de hacerlo afina nuestras capacidades para orientar las conductas propias, en una especie de amenaza de chismorreo que ejerce nuestra conciencia sobre nosotros mismos. Coincido contigo. Y sin embargo, he llegado a una edad (política) en la que prefiero Las Leyes a La República, la norma dura al filósofo iluminado por la verdad.

Enrique Prochazka dijo...

Anónimo de Köln: lo de la búsqueda de la perfección moral (la santidad, digamos) ciertamente tiene raíces judeocristianas, pero encuentro que en toda filosofía hay un Óptimo conductual que es visto como deseable, aunque -pienso por ejemplo en Diógenes- a veces dichos Óptimos consistan en hacerse la pichi en la calle.

Es permitido hacerle trampa a los tramposos? Se me ocurre que sería interesante analizar aquello desde el punto de vista de la evolución y la memética. ¿Vale la pena copiar una conducta que escapa a lo usual y ejercerla contra aquel individuo del cual la copié? La respuesta (al menos la que me sugiere Susan Blackmore) es SÍ. Es más probable que tus genes se transmitan si lo haces. El paso siguiente, claro, te coloca en medio de un Dilema del Prisionero, que me hubiera encantado ver a Diógenes resolviéndolo -de una meada, probablemente.

Mis amigos de 451 Editores, en España, insistieron en cambiar mis menciones a "blog" por "ciberbitácora", en los libros que me publicaron. Sé que en las ediciones venideras me gustará cambiarlas por "blog". Tiene que ver con cómo llegamos a las palabras: yo llegué a "jettatore" de manera muy distinta que a "salado", y así la uso de manera muy escasa y selecta.

Y sí, ¿cómo habrá sido? ¿Cómo será en adelante? Yo vicié mi voto. Corté ambas fotitos con mi navaja y escribí en la boleta:
NO SE VOTA POR EL MAL.

Enrique Prochazka dijo...

Estimado Vicente: me halaga y sorprende tu visita. Acerca del aluvión, descuida, no sucederá. Pero ¿te refieres al reciente libro de EVM, o a alguno de sus artículos? No sabía que EVM hubiera hecho una referencia a este blog. Si la hay, por favor infórmame, no estoy al tanto, gracias. Y agradezco que te des una vuelta por aquí de vez en cuando.

Darío Quintanilla dijo...

¿Diógenes se hacía pis o se masturbaba en la calle? En algún lugar (creo que en un libro de Ciorán) se afirma lo segundo. Y en el libro de Laercio creo que no se le atribuye ninguna de estas dos cosas. De todas maneras, el código de Diógenes era singular y canino. Perro celestial se le llamaba, creo.

Enrique Prochazka dijo...

Estimado Darío: bienvenido! Aunque no tengo por aquí a mi buen Laercio, creo que el morrisoniano asunto de la masturbación en público sí es comentada por él, a quien deberíamos además la cita que acompañó, supuestamente, a dicha performance onanista: "Ojalá también pudiera aplacar mi hambre sobándome el estómago". Un prohombre del happening. Lo que no sé es si es al Laercio o a Plutarco a quien debemos la historia de las meadas sobre las cabezas de sus enemigos. Coincidirás conmigo en que para alguien que hacía estas cosas y encima arrojaba pollos deplumados a Platón, hacer pis en una mera calle debe haber sido cosa de todos los días. Mi punto es que no sólo las religiones justifican como deseables las conductas más extrañas. Saludos, E

Jacobo León dijo...

¿Y el post sobre Hugo Garavito?. Extraña elegancia. Sapiencia andante. Hombre honesto. Honesto hay que recalcar: se quitó misio, pero tranquilo con su conciencia. Un tipazo el Garavito.